La presencia humana de les Medes se remonta a la época de la colonización griega de Roses, ya que en su entorno se han encontrado ánforas, ruedas de molino manuales, fragmentos de cántaros y cepos de ancla de plomo y piedra así como la pizarra (como las halladas entre Rosas y Cadaqués). Probablemente, entonces se explotaba ya la cantera de yeso que da nombre a la punta NO de la Meda Gran. Los vasos lacrimatorios de barro y vidrio y los huesos humanos hallados también en la Meda Gran dan pie a la hipótesis de que la isla sirvió de necrópolis.
La situación estratégica de las islas, cerca de la costa, que facilitaba ataques rápidos con retirada segura, fue la causa de que se convirtiesen, ya en la edad media, en refugio de piratas que amenazaban no sólo las masías y pueblos costeros sino también el comercio marítimo, especialmente el barcelonés. Martín I el Humano proyectó una torre de defensa y el establecimiento de un monasterio de caballeros del Santo Sepulcro, pero las obras de fortificación, muy costosas, no finalizaron hasta mucho tiempo después y los caballeros abandonaron las islas. Su custodia pasó por diversas manos, y los genoveses quemaron dependencias y la capilla de Sant Miquel en un ataque (1442). El conjunto de edificios desapareció en 1552, cuando se hundió la punta occidental de la Meda Gran, donde estaban enclavados.
En los conflictos bélicos de finales del siglo XVIII las Medes tuvieron de nuevo cierto protagonismo: los franceses edificaron aquí una fortificación en 1794, durante la guerra contra la Revolución Francesa, que fue tomada por los ingleses y que sirvió también de presidio militar. En la guerra contra Napoleón fueron ocupadas de nuevo por los franceses. Hasta 1890, permaneció una guarnición, cada vez más reducida. Todavía existe el faro construido en 1866, en la época de Isabel II, degradado por el paso del tiempo, con la característica silueta de su torre sobre la vivienda de los antiguos fareros, así como restos dispersos de las antiguas baterías y construcciones militares. En 1930 se edificó el nuevo faro automático que actualmente funciona con energía solar. A partir de 1932 la Meda Gran fue definitivamente abandonada por el hombre. La naturaleza ha recuperado por tanto su dominio absoluto sobre las islas, que en su parte terrestre se han convertido en un paraíso ornitológico.
L’Estartit

Las Islas Medas


