
“…Los restaurantes del Empordà y la Costa Brava en general presentan en esta época -Julio y Agosto- una actividad que ha de representar en muchos casos más del 70% de la facturación anual. Eso nos da idea del tipo de hosteleria que , salvo pocas excepciones, se practica en época estival.
No es que haya de ser mal hecha, poco profesional o simplemente penosa; lo que sucede es que para el cliente puede llegar a ser un suplicio (estaba avisado) comer o cenar algo caliente fuera de su hotel, apartamento o tienda de campaña…Y es que somos como borregos, nos gusta juntarnos en todos sitios desde que salimos de la ciudad hasta que regresamos. Nos juntamos en las caravanas, en la playa, en la carretera de acceso a la misma, en el mercadillo de pueblo, en los supermercados y por supuesto, en los restaurantes. Como si de una carrera de obstáculos se tratara, una vez dado el pistoletazo de salida, una masa de gente tostada por el sol ( y por un inexplicable estrés vacacional) se dirige al mismo tiempo el asalto de las recuperadoras viandas, en general cosas que no tienen nada que ver con la tierra…lease pizza, burguers, y lo más gracioso, comida típica de los paises de origen de muchos turistas, sobre todo británicos.
Resumiendo: salvo excepciones contadas que por alguna razón trabajan siempre dentro de los límites razonables para que comer fuera sea un rito agradable, en la mayoria de los casos es aconsejable seguir un par de rutinas para hacer más agradable y digerible la cena. Lo primero variar el horario ligeramente, jamás presentarte a las diez de la noche (y ver la cara de alucinado del encargado), adelantarse a las nueve -cuando los extranjeros acaban y el español no ha llegado- , puede costar al principio, pero ya vereis lo agradable que es comer en menos de dos horas….Por otro lado, no es aconsejable pedir cosas tales como paella, zarzuela, o pato lacado, por mencionar algunos de los platos que en momentos de overbooking son tabú. Eso si, prohibido no está, allá tu. Déjate aconsejar por la persona que coje las comandas…ah y no intentes hacerte el gracioso ni conquistarlo, por lo general “el gracioso” no suele caer bién…”
Parte de una nota enviada por Yo Mismo (Palamós) el 28/07/2009
