En el Baix Empordà disfrutamos seguramente de las mejores playas de la Costa Brava -con el permiso de las de L’Escala-.
Las hay para todos los gustos: extensas como la platja de Pals, que se una a la Platja Gran de L’Estartit y pequeñas generalmente en las típicas calas que dan el toque diferencial a esta parte de la costa catalana.
De entre estas últimas nos quedamos con las calas de Begur (Aiguablava, Aiguafreda, Sa riera, Sa tuna… y las de Palafrugell (Tamariu, Llafranch, Calella). La playa de Castell -que no llega a tocar a Palamós por el norte, aunque está cerca…:)- merece capítulo aparte porque debe de ser la única playa de la Costa Brava sin edificaciones. La bahia de Palamós luce cual Copacabana versión light por tamaño que no por presencia.
Platja D’Aro ofrece una playa larga, abierta al SE. Lo bonito de esta playa es el conjunto paseo marítimo-playa, sin una carretera que separe ambos tal y como sucede en muchas localidades catalanas (¿a quién se le ocurrió?).
Continuando hacia el sur, S’Agaró, Sant Pol y Sant Feliu de Guixols, playas y zonas señoriales en buena parte. En S’Agaró es un placer imaginar que una de esas mansiones que incumplen la ley de costas te pertenece (con incumplimiento y todo) y bajando unas escaleras en la roca te das un chapuzón…en la piscina que toca al mar!

playa de Castell (Palamós)